Duelo perinatal: el dolor silenciado

La muerte de un hijo/a durante el embarazo, en el parto o a los pocos días de haber nacido, produce un dolor indescriptible a los progenitores, así como al resto de la familia. Lamentablemente, en pocos casos se reconoce y valida el impacto del duelo perinatal. La mujer y el resto de la familia vive su dolor en forma aislada, o no se dan el permiso para hacerlo. Todos intentan aparentar que «aquí no ha pasado nada». Si embargo, SÍ, pasó algo gravísimo y sumamente triste: Murió un hijo/a o no alcanzó a nacer (no importa el tiempo de gestación). Murieron sueños, ilusiones, esperanzas. Aunque no haya sido esperado ni deseado el embarazo, hay un dolor que debe ser visibilizado y el tiempo de duelo, que sea necesario, es necesario vivirlo.

Ser la mamá de la mamá de mi nieto: acompañar sin invadir

Me creía conocedora de todas las formas de amor, pero esta certidumbre cambia de pronto al ver a mi hija convertirse en madre y descubro una nueva forma de amar. Un amor diferente, que brota como un río tranquilo pero poderoso. Un amor que no solo es hacia ese pequeño ser que acaba de nacer, sino también hacia esa mujer, mi hija, que ahora inicia su propio camino como mamá. Hoy escribo desde un lugar nuevo y emocionante: el de la mamá de la mamá de mi nieto recién nacido.