
El entorno deja huellas en el sistema nervioso
El ser humano está conectado, no solo en lo social, sino también en lo biológico. Evidencias neurocientíficas demuestran que tanto el entorno social, espiritual, físico, la alimentación y el sueño son determinantes parra el bienestar. Cada vínculo establecido, cada experiencia de seguridad o de estrés deja una huella en el sistema nervioso, afectando directamente, no solo en los pensamientos y sentimientos, sino también en la respuesta del cuerpo.








