Quiero volver con mi ex…

No siempre el tiempo borra totalmente los sentimientos. Con frecuencia, parejas separadas por meses o incluso años, desean reintentar reescribir una historia que comenzó tiempo atrás, y que por distintos motivos se detuvo. Muchos han construido nuevas vidas, han conocido otros amores, han formado familias… y, sin embargo, en un momento, se reviven recuerdos, surgen miradas y sonrisas, que de pronto, encienden nuevamente la chispa. ¿Qué impulsa a empezar de nuevo?
¿Cual es mi mejor versión? Las autoexigencias que nacen desde las demandas sociales

En la actualidad está de moda la frase “sé tu mejor versión”. Está en redes sociales, en conferencias, en conversaciones cotidianas. A primera vista, parece un mensaje inspirador. Pero cuando esa invitación se convierte en mandato, puede volverse una trampa emocional: la de exigirse más y más, sin pausas, sin compasión.
El arte de amargar tu matrimonio (Parte III)

Continuamos con mas ideas sobre El arte de amargar tu matrimonio…
Desde negar infidelidades con pruebas en la cara, hasta negarte rotundamente a cambiar —porque, claro, tú «siempre has sido así»—, este artículo te entrega las mejores (o peores) estrategias para que el amor se desgaste, la distancia crezca y la frustración florezca.
Si lo tuyo es sabotear lentamente tu relación, no te pierdas esta guía práctica.
(Si prefieres construir vínculos sanos… también te puede servir, pero como advertencia.)
El arte de amargar tu matrimonio (Parte II)

Continuando con las “estrategias” para amargar tu relación de pareja, para desgastar el vínculo, encontramos conductas que, aunque parecen inofensivas, generan distancia y resentimiento con el tiempo.
Evitar el conflicto es una de ellas: callar lo que molesta, responder “no pasa nada” cuando sí pasa, y no retomar el tema después, solo acumula tensión y frustración.
El arte de amargar tu matrimonio (Parte I)

Mucho se escribió sobre como mantener una relación de pareja sana y feliz. Pero en esta primera entrega de tres, te contamos como amargar tu matrimonio. La idea de como amargar una relación de pareja, no es nueva. Jay Haley, terapeuta familiar y fundador de la escuela estratégica de la terapia sistémica, escribió un ensayo -utilizando la ironía- sobre “Como contraer un matrimonio infernal”.
Reconstruir después de la infidelidad (parte 3)

Una vez removidos los escombros, colocados nuevos cimientos, levantadas las paredes y recuperada la intimidad, es posible pensar que lo más difícil ya pasó. Sobrevivir a una infidelidad y decidir reconstruir la relación es una de las pruebas más duras para una pareja. Aunque nadie debería pasar por el dolor devastador de una infidelidad y por lo tanto no se debería tener que pasar por este difícil proceso de perdonar, sin embargo, es posible reconstruir algo nuevo…
No todos lo logran. No todos eligen quedarse. Pero si ambos deciden hacerlo, entonces merecen una nueva oportunidad real y protegida.
Es real y posible que la nueva casa sea más que un refugio: que sea un hogar.
Reconstruir después de la infidelidad (Parte 2)

Tras una infidelidad, levantar los muros del “nosotros” implica recuperar la complicidad, reaprender a conversar y reconstruir la intimidad sexual con respeto y paciencia. No se trata de volver a lo mismo, sino de edificar una relación nueva, más fuerte, consciente y verdadera.
Reconstruir después de la infidelidad (Parte 1)

Una infidelidad puede sentirse como el derrumbe total de una casa: se quiebran la confianza, la seguridad y los proyectos compartidos. El primer paso no es reconstruir de inmediato, sino aceptar el dolor y reconocer lo perdido. Mirar de frente lo ocurrido abre la posibilidad real de un nuevo comienzo.
Sexo, silencio y conexión

Muchas parejas dejan de hablar de su vida sexual justo cuando más lo necesitan. El silencio, aunque parezca evitar conflictos, termina siendo un abismo que enfría el vínculo.
La vida sexual no se sostiene solo con deseo ni con técnica, sino con conversación, cuidado, presencia y conexión emocional. Volver a hablar del tema puede abrir una puerta que estaba cerrada no solo en la cama, sino también en el corazón. Y en esa apertura, puede volver a florecer la intimidad.
Amar es ¿nunca tener que pedir perdón?

“Amar es nunca tener que pedir perdón”, implicaría que una persona que ama, tiene tanto cuidado en sus actos y palabras que NUNCA hace nada para ofender ni dañar al ser amado. Pensar en una relación sin ofensas, es utópico, ya que ser humano, entre otros aspectos, es ser falible, es ofender al otro, a veces sin querer y otras intencionalmente. Esta realidad crea la necesidad de pedir y dar perdón en reiteradas ocasiones en todo ámbito de las relaciones interpersonales, pero fundamentalmente en la pareja.