Ser la mamá de la mamá de mi nieto: acompañar sin invadir

Me creía conocedora de todas las formas de amor, pero esta certidumbre cambia de pronto al ver a mi hija convertirse en madre y descubro una nueva forma de amar. Un amor diferente, que brota como un río tranquilo pero poderoso. Un amor que no solo es hacia ese pequeño ser que acaba de nacer, sino también hacia esa mujer, mi hija, que ahora inicia su propio camino como mamá. Hoy escribo desde un lugar nuevo y emocionante: el de la mamá de la mamá de mi nieto recién nacido.